En estos cuatro años hubo una fuerte descapitalización de Aerolineas, dijo Ceriani.

El nuevo presidente de la línea aérea estatal denunció que la gestión anterior había comenzado un vaciamiento de la empresa al estilo Marsans.

A fines del 2019, la Asamblea de Accionistas del Grupo Aerolíneas designó a las nuevas autoridades de la empresa y Pablo Ceriani pasó a ser el nuevo presidente   en reemplazo de Luis Malvido.

Ceriani  denunció que la gestión anterior dejó a la compañía “en una situación de vulnerabilidad que no va a ser fácil de revertir” y que necesitará este año “seguramente” un aporte del Estado superior a US$ 700 millones. Ceriani advirtió que se había comenzado un vaciamiento al mejor estilo (del grupo español) Marsans y que “finalizaron la gestión con un déficit superior a 550 millones de dólares”, según declaraciones al diario Página 12. “Nosotros (en 2015) dejamos una compañía con un patrimonio neto de 76 millones de dólares y 200 millones en concepto de caja (liquidez), y ellos la dejan con un patrimonio negativo en 442 millones y 24 rutas menos”, contrastó el funcionario.

“En estos cuatro años hubo una intensa descapitalización porque el objetivo de ellos era fundamentalmente reducir los aportes del Estado y lo hicieron desfinanciando la compañía. Una de las cosas que no pasaba desde la época de Marsans es que comenzaron a canibalizar aviones (usar repuestos de aviones parados para otros operativos)”, subrayó, y recalcó: “Finalizaron la gestión con un déficit de 563 millones de dólares, cuando lo habíamos dejado en 335 millones. Además, maquillado, porque se tomó deuda en el mercado privado y eso dejó un tendal de proveedores sin pagar”.

Limpieza y reducción de la estructura jerárquica de la empresa
Con esta situación el aseveró que “seguramente para este año se requerirá financiamiento presupuestario del Estado en torno a los 700 millones de dólares, similar al que tuvo el año pasado la compañía, pero este año sin ocultarlo”. Y afirmó que el gobierno de Mauricio Macri “usó la flota como activo para endeudar a la compañía. Una forma es vender el avión y luego volverlo a alquilar.

De esa manera, se consiguen fondos frescos, pero se reduce el activo. La otra es endeudarte y que el avión sea la garantía. Esta es la que más usó”. Agregó que durante la administración anterior “básicamente no hubo inversión”, aunque reconoció que “hubo algunos desarrollos en sistemas informáticos”. En este sentido, expresó: “En términos netos, lo que hubo fue una fuerte descapitalización de la empresa.

Ceriani también criticó al ex ministro de Transporte: Dietrich, de quien dijo que “buscaba beneficiar a las compañías extranjeras y desreguló el mercado aerocomercial salvaje e irresponsablemente”.

Finalmente aseguró que AA será la primera compañía en volver a operar los vuelos regionales desde Aeroparque, en el segundo trimestre del 2020.

El nuevo director: Javier Faroni.

“Lo principal es fortalecer el mercado de Buenos Aires, que sea potente y atractivo para los turistas y pasajeros y esté potenciado, porque va a tener que competir con los otros, que están concentrados y son muy grandes: Lima, Santiago y San Pablo. La desregionalización del macrismo lo que hizo fue destruir el hub BsAs, porque desconectó los vuelos regionales de los de cabotaje para Aerolíneas”, subrayó. El nuevo funcionario había sido vicepresidente de la línea aérea de bandera entre 2013 y 2015 y había ingresado de la mano del ahora gobernador bonaerense, Axel Kicillof.
Además, en el 2006 Ceriani trabajó en la Cámara de Diputados como asesor de Héctor Recalde y, según fuentes de la empresa, tiene buena relación con los gremios aeronáuticos, fundamental para cualquier gestión.

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